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Carta Etnográfica de Gran Canaria

9565 - PIROTÉCNIA DÁVILA O PIROTÉCNIA EL PALMAR

PIROTÉCNIA DÁVILA O PIROTÉCNIA EL PALMAR

09565 - PIROTÉCNIA DÁVILA O PIROTÉCNIA EL PALMAR,COMERCIO,SERVICIOS PIROTÉCNIA DÁVILA O PIROTÉCNIA EL PALMAR,COMERCIO,SERVICIOS
DATOS GENERALES
CÓDIGO: 09565
ACTIVIDAD: COMERCIO
GRUPO / TIPO: SERVICIOS / PIROTECNIA
ANTIGÜEDAD: SIGLO XIX
SUPERFICIE: 800 m2
USO ACTUAL: COMERCIAL
D.G.P.H :
limpia
Mapa de localización
LOCALIZACIÓN
LOMO DE LOS SILOS, 15
35339 - EL PALMAR
TEROR
UTM CUADRANTE: 28 X: 447629 Y: 3106056
ALTITUD: 576 m.
TOPONIMIAS: LOMO DE LOS SILOS
CARTOGRAFÍA: GOOGLE EARTH - GRAFCAN

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limpia
ESTADO
DESTRUCCIÓN POR OBRAS: NO
SAQUEOS: NO
ALTERACIONES NATURALES: NO
OTRAS ALTERACIONES: SI
ESTADO: BUENO
FRAGILIDAD: BAJA
VALOR CIENTÍFICO: MEDIO
PROPIEDAD: PRIVADA
CLASIFICACIÓN DEL SUELO: RÚSTICO
CALIFICACIÓN DEL SUELO: RÚSTICO DE ASENTAMIENTO RURAL
NIVEL DE PROTECCIÓN: 7

OBSERVACIONES ESTADO: Hasta los años 70-80 del siglo XX, las fiestas de los pueblos eran pagadas principalmente por los vecinos. A partir de esos años fueron los ayuntamientos los que se hicieron cargo, siendo estos los responsables de contratar el servicio de fuegos para las fiestas, lo que en muchos casos hizo que se perdiera el contacto directo entre vecinos y pirotécnicos, relación que hacía que siempre se repitiese en un determinado pueblo una pirotecnia concreta.En los años de su bisabuelo Pedro Dávila Santana los canutos de los voladores se hacían con caña. Los barrancos de la isla por esta razón estaban limpios, además de por el uso para los tomateros, parras, etc. que se le daba a los cañaverales. Nos comenta Benjamín que el canuto se reforzaba con hilo “acerotado”, que ellos mismos realizaban con una mezcla de cebo de cerdo y pedriega. El cebo se derretía y luego le añadían la pedriega. Se hacía una masa líquida y luego cogías una palangana con agua y ponías en su interior puñados de esta mezcla para que se endureciese. Una vez fría esta mixtura se amasaba y se le añadía al hilo. El hilo que se usaba era el mismo que el que se usaba para las cometas. Por otro lado, tenemos la elaboración artesanal de lo que el es rabo del volador, que se hacía con junco. Una zona habitual para adquirirlo eran los barrancos de Agaete. En la actualidad esta vara o guía de los voladores se pega con papel adhesivo al canuto. Con anterioridad se amarraba con hilo. En cuanto a la elaboración tradicional de la pólvora nos comenta Benjamín que había que triturar el carbón vegetal, luego se le añadía nitrato potásico. Esa mezcla se llevaba al molino de piedra (que todavía conserva). Una vez molida la mezcla se le añadía azufre, obteniendo así la pólvora. Con el tiempo dejó de usarse el molino de piedra y se sustituyó por un bombo al que se le añadían en su interior bolas de cobre para que machacasen la mezcla. Hoy en día el carbón ya se compra triturado.El hilo de la mecha es un hilo de algodón. Se preparaba antiguamente impregnándolo en una pasta de pólvora, luego se tendía para que se secase. Actualmente ya viene preparado.

DOCUMENTACIÓN: Bienes muebles: Máquina metálica que diseñó el padre de Benjamín para cargar canutos de volador (“cohete”) o como también se denominan “motores” o “salidas”. Molino compuesto por dos piedras que se movía manualmente. Su padre y su abuelo llegaron a ponerle un motor de coche para que funcionase por tracción. Bibliografía: Canarias7. Sábado, 2 de marzo de 2002, página 23. Artículo: “La pirotecnia llora a Benjamín Dávila”. Canarias 7. Suplemento. Miércoles 8 de septiembre de 2010, página 10. Artículo: “Pirotecnia El Pilar. Un siglo iluminando a la Virgen en Teror”.Canarias 7. Miércoles, 7 de septiembre de 1994, página 34. Artículo: “Los vecinos añaden esta noche su particular volcán pirotécnico”. Canarias 7. Miércoles, 3 de mayo de 2000, página 29. Artículo: “Fiestas de pólvora y fe”. HERNÁNDEZ JIMÉNEZ, VICENTE (2006): La obra de Vicente Hernández Jiménez. Homenaje al cronista de la Villa de Teror. Anroart Ediciones. Las Palmas de Gran Canaria.

OBSERVACIONES
LOCALIZACIÓN: DESDE EL CASCO DE TEROR NOS DIRIGIMOS A ARUCAS, TRAS PASAR LA FINCA DE OSORIO, JUSTO TRAS LA ENTRADA AL CEMENTERIO, ENCONTRAMOS UN DESVÍO A LA DERECHA QUE NOS CONDUCE A LA PEÑA Y A BARRANCO DEL PINO, TRAS UNOS 500 METROS POR ESTE DESVÍO ENCONTRAMOS LA PIROTÉCNIA.

HISTORIA: El inicio de la tradición pirotécnica de la familia Dávila se remonta al siglo XIX. Benjamín Dávila Sosa, conocido popularmente como Mico, es en la actualidad quien mantiene dicha tradición, pero nos remite a su tatarabuelo Juan Dávila, quien comenzara a principios del siglo XIX con esta práctica en el barrio del Palmar en Teror. Posteriormente seguirían su bisabuelo Pedro Dávila Santana, su abuelo Pedro Dávila Rodríguez, su padre Benjamín Dávila Cabrera y finalmente él. En la época de su bisabuelo o inicios de su abuelo lo habitual como espectáculo pirotécnico eran las ruedas o “piezas”. Nos explica Benjamín que en esos años los fuegos eran a ras de suelo y no aéreos, y consistían en estructuras de madera realizadas por ellos mismos, que giraban ayudadas de los canutos con pólvora, que se colocaban estratégicamente, funcionando como un “motor” que hacía girar la estructura. Una “pieza” consistía en un conjunto de estas estructuras montadas para un “castillo de fuego”, que es como se le denomina a una exhibición pirotécnica. Antes incluso de estas estructuras, lo habitual era colocar o montar los fuegos sobre postes o el uso de simples voladores. Su abuelo Pedro Dávila Rodríguez tuvo en los años 50 un depósito o pequeño almacén en Guanarteme, luego hacia el año 1961 fue cuando montó en la ubicación actual las instalaciones que hoy podemos apreciar. Por esos años esta era de las pocas empresas de fabricación de la isla y surtía a muchos de los pirotécnicos y comercios (antes se podían vender voladores en las tiendas de aceite y vinagre). Contaba la empresa en los años de su abuelo y de su padre hasta con una docena de empleados. Se encargaban no sólo de abastecer a la isla de Gran Canaria, sino a Lanzarote y Fuerteventura.Benjamín nos comenta que empezó a trabajar con su padre y su abuelo a la edad de 15-16 años. Posteriormente su abuelo y su padre se jubilaron, quedando él sólo en la actualidad. Durante un tiempo estuvo también su hermano Alexis, que finalmente lo dejó.

DESCRIPCIÓN: Gran extensión de terreno con una parte interior amurallada. Tras estos muros apreciamos las diferentes dependencias: oficinas, talleres y depósitos. En estos depósitos se almacenan los productos pirotécnicos una vez acabados y por seguridad se separan del resto de las instalaciones con una valla metálica. El molino de piedra se encuentra fuera del recinto amurallado, dentro un pequeño cuarto de bloques. El suelo de la parcela cercada se cubre con picón.

OBSERVACIONES GENERALES: Los fuegos que usan son tanto de elaboración propia como comprados a empresas que se dedican a la venta de los mismos. Desde la península se proveen de materiales como nitro, clorato, azufre y derivados, que les llega en barricas de 50 Kilos, con los que elaboran los voladores, cartuchos, etc. El cálculo de la superficie de la pirotecnia se ha hecho tomando datos a partir de medidas recopiladas a través de Google Earth de lo que es el recinto amurallado. Al no ser una figura regular, hemos realizado una aproximación que da como resultado un área de unos 790 metros cuadrados. La superficie real sería lo que es el recinto amurallado más terrenos que lo circundan, pero Benjamín Dávila nos comenta que en total habrá alrededor de unos 2000 metros cuadrados sumando ambas partes. No conoce la superficie real, ya que son terrenos que se han ido añadiendo con el tiempo al núcleo inicial en el que empezó su abuelo. La fecha del comienzo de esta saga de pirotécnicos es difícil de calcular. El único dato que nos puede aportar Benjamín es el año de 1901, como fecha de nacimiento de su abuelo.Información dada por José Antonio Rodríguez Batista: “En las fiestas de San José (patrón de los carpinteros) y La Cruz, José Antonio realizó un año el barco y el castillo. Esta es una representación que se hace todos los años en Teror, en conmemoración por la defensa de los ataques piratas a la isla. Con el colaboró en este montaje la pirotecnia Dávila de Teror (Pirotecnia El Pilar), ya que de ambas construcciones se lanzaban fuegos artificiales a semejanza de los disparos realizados en estas batallas. En estos fuegos se le introdujo a la pólvora lo que es la limalla o virutas resultantes del afilado de los serruchos, creando de esta manera un efecto diferente y más espectacular.” Benjamín nos comenta que era habitual desde antaño la colaboración entre los carpinteros y los pirotécnicos en las fiestas de San José y La Cruz celebrada en Mayo en Teror, donde se hace una representación de la batalla entre canarios y piratas. En su taller guarda el barco realizado hace poco para la representación de la misma por el carpintero terorense José Antonio Rodríguez Batista (comercio ya inventariado), pero antes no era extraño que los carpinteros realizasen figuras tales como ruedas, muñecos, estrellas y toda clase de motivos, para después sobre estos montar el pirotécnico los fuegos pertinentes. Aunque la empresa la lleva sólo Benjamín, de forma temporal contrata a un par de personas cualificadas para cuando le contratan para realizar una exhibición pirotécnica.

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