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Carta Etnográfica de Gran Canaria

9611 - BAR PLAYA EL BOYA

BAR PLAYA EL BOYA

09611 - BAR PLAYA EL BOYA,COMERCIO,SERVICIOS BAR PLAYA EL BOYA,COMERCIO,SERVICIOS
DATOS GENERALES
CÓDIGO: 09611
ACTIVIDAD: COMERCIO
GRUPO / TIPO: SERVICIOS / BARES
ANTIGÜEDAD: SIGLO XX
SUPERFICIE: 280 m2
USO ACTUAL: COMERCIAL
D.G.P.H :
limpia
Mapa de localización
LOCALIZACIÓN
SANTA ÁGUEDA, 32
35128 - PAJAR (EL)
SAN BARTOLOMÉ DE TIRAJANA
UTM CUADRANTE: 28 X: 433776 Y: 3069968
ALTITUD: 0 m.
TOPONIMIAS: EL PAJAR
CARTOGRAFÍA: GOOGLE EARTH - GRAFCAN

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limpia
ESTADO
DESTRUCCIÓN POR OBRAS: SI
SAQUEOS: NO
ALTERACIONES NATURALES: NO
OTRAS ALTERACIONES: SI
ESTADO: BUENO
FRAGILIDAD: BAJA
VALOR CIENTÍFICO: MEDIO
PROPIEDAD: PRIVADA
CLASIFICACIÓN DEL SUELO: RÚSTICO
CALIFICACIÓN DEL SUELO: RÚSTICO DE PROTECCIÓN COSTERA
NIVEL DE PROTECCIÓN: 6

OBSERVACIONES ESTADO: En los primeros años de existencia del comercio, éste apenas contaba con dos mesas en el exterior, pero no estaban destinadas para comer, sino que funcionaban como mesas de juego. Juegos tales como dominó, zanga, etc. Con el tiempo fueron ya poco a poco poniendo mesas en el exterior destinadas para las gentes que venían a comer. En los años 90 es cuando ponen definitivamente la terraza cubierta que hoy distinguimos. El que se puede considerar como primer negocio en la ubicación actual, era tienda-bar en una misma estancia, y se localizaba en el espacio que hoy ocupan la cocina y la cámara de frío del bar actual, situadas en la parte trasera del mismo. Era de madera y cemento. Vivían ahí y tenían anexas una habitación (dormitorio), la cocina y un pequeño cuarto usado como almacén. Posteriormente independizaron el bar de la tienda, quedando lo que era bar-tienda como bar y el cuarto acondicionado como almacén se reconvierte en tienda. En 1968 lo que era una pequeña terraza con apenas dos mesas se cierra y pasa a ser lo que es el actual bar, pasando lo que hasta ese momento era el bar a ser tienda otra vez. La hasta entonces tienda se reconvierte en baño de este reciente bar, pasando posteriormente y hasta la actualidad a formar parte de la actual cocina. Lo que era bar, en el cuarto donde en un principio era tienda y bar a la vez, ahora es la cámara de frío y lo que era la habitación inicial o dormitorio es en la actualidad la cocina.

DOCUMENTACIÓN: Bienes muebles asociados: Conservan una pesa antigua de cuando el negocio era tienda y bar. Actualmente la tienen en reparación para ponerla a modo decorativo en el establecimiento. Documentación: Para ampliar la información sobre los inicios de la pesca en Arguineguín se puede acudir al artículo siguiente:- Pascual Fernández, José (1999) “La pesca artesanal desde la perspectiva de la antropología cultural”. En Montes del Castillo, Ángel (ed.): Antropología de la pesca, debates en el Mediterráneo. Murcia: Universidad de Murcia, pp. 263-283.

OBSERVACIONES
LOCALIZACIÓN: EL BAR SE LOCALIZA EN EL EXTREMO SUR DEL NÚCLEO DE EL PAJAR, JUNTO A LA FÁBRICA DE CEMENTO DE ARGUINEGUÍN.

HISTORIA: Para conocer la historia de este bar debemos remontarnos al asentamiento marinero de familias de Telde, que a finales del siglo XIX e inicios del XX, emigraron a este lugar hoy denominado El Pajar y situado junto a Arguineguín. El propietario del bar Playa “El Boya” es en la actualidad Juan Moreno Artiles, que junto con sus hijos Oliver y Octavio Moreno Zerpa, llevan este negocio, descendientes de uno de estos pescadores pioneros en esta zona de la isla. Su nombre era Francisco Moreno Negrín, aunque popularmente era conocido como “tío Paco el boya viejo”, nacido en el año 1880, abuelo de Juan Moreno Artiles y bisabuelo de Oliver y Octavio. Nos comentan sus bisnietos Oliver y Octavio que este apodo de “Boya” viene a raíz del método que usaba para la pesca con nasas, donde dentro de las cuales introducía una boya que funcionaba como reclamo para el pescado. Hoy día nos dicen que no se suele usar este método en la zona, aunque se sigue pescando con nasas, dentro de las cuales introducen pan, algas, etc. Antes del uso de las nasas se dedicaban a técnicas como el chinchorro y el trasmallo. En esos años los marineros de Telde que montaron este pequeño asentamiento, justo en las inmediaciones de donde se encuentra actualmente el bar, llegaron sin sus esposas e hijos. En un principio se quedaron en la misma arena de la playa, donde improvisaron a base de trabucar las barcas y colocar unas lonas, un lugar donde guarecerse de forma temporal. Únicamente volvían a Telde de forma puntual en fechas señaladas como Navidad o Pascuas, Semana Santa, Fiestas de San Gregorio y San Juan, etc. A estas idas y venidas las denominaban “viajes”. Parte de esta pesca que capturaban la mandaban a sus familias de Telde. Había una serie de transportistas que se dedicaban al reparto de mercancías. Sus mujeres en Telde al recibir parte de las capturas de sus maridos, la mayoría la delegaban en vendedoras de pescado. Recuerdan Oliver y Octavio que su abuela le entregaba la misma a una señora que luego lo vendía en Las Palmas de Gran Canaria. La gran mayoría de estos pescadores eran de la zona teldense de San Gregorio, y en el caso particular que nos ocupa de “tío Paco el boya”, de la calle Arauz. Otras familias marineras de Telde que se trasladaron a esta zona del sur de la isla fueron los Negrín, los Socorro, los Ruano, Los Vega, Los Peña. Los hijos de Francisco “el boya viejo” se criaban en Telde con su madre, pero a medida que iban creciendo se marchaban a edades muy tempranas con su padre, del cual aprendían el oficio de la pesca. Francisco tuvo varios hijos que se trasladaron hasta esta zona del Pajar. Entre ellos estaban Domingo, Juan, José y Francisco (Pancho). Su madre Josefa Martín Valerón los criaba hasta que tenían una edad suficiente para un oficio tan duro como es el de marinero. Domingo Moreno Martín, uno de esos hijos de Francisco, y a su vez el abuelo de Oliver y Octavio, una vez asentado ya definitivamente en la zona, compra en el año 1952 a la edad de 39 años (había nacido en 1913) una caseta hecha de madera, de unos 8 metros cuadrados y en la cual dormía junto al mayor de sus hijos, Domingo Moreno Artiles, que en esa fecha tiene tan sólo once años de edad. En este espacio además de usarlo como vivienda, empezaron a vender vino que traían desde Telde en unos garrafones. El vino lo vendían por cuartas, que era un envase de lata con asa y con una capacidad de un cuarto de litro. El mismo envase o lata lo utilizaban todos los clientes. Esta vena comercial la había heredado de la familia de su madre Josefa Martín Valerón, la cual se dedicó desde siempre a la venta de hierbas y plantas, aunque con anterioridad llegó a vender ropa y dulces. Con el tiempo llegó a tener un puesto en el antiguo mercado de Telde. Josefa instaba a su hijo Domingo a que aparte del vino vendiese más cosas, por lo cual empezó a traer de Telde otros productos como gofio, café, azúcar, aceite, pan, cebollas, etc. A esta caseta se la puede considerar como el primer Bar Playa “el Boya”. Se localizaba en las cercanías del actual emplazamiento, en lo que hoy es la entrada a la fábrica de cemento. Domingo antes de montar el bar trabajó en la mar junto con sus hermanos y su padre Francisco. También trabajó unos años en una sorriba de Telde e incluso de marinero en un barco que faenaba en aguas saharianas. Su hijo Domingo cuando contaba con nueve años de edad también trabajó durante dos años en esta sorriba junto a su padre durante dos años, hasta que montaron el bar. En el año 1956 otro hijo de Domingo llamado Juan Moreno Artiles (padre de Oliver y Octavio) llega a este núcleo del Pajar para establecerse definitivamente. Cuenta con 14 años de edad y colabora en el incipiente negocio familiar de venta de víveres. La venta no sólo se circunscribía a la caseta donde despachaban sino que se movían a pie, cargando la mercancía sobre sus hombros. Se dirigían a barrios cercanos como el Salobre y el Tablero, transportando sacos de pan, cebollas, café, azúcar,etc. En estos lugares o hacían trueque con su mercancía a cambio de huevos, cueros de baifo, etc. o lo vendían por dinero. Con el dinero obtenido o con la mercancía recibida en el trueque empezaban otra vez la rueda. Juan con sólo 14 años ya tenía experiencia trabajando. Desde los 10 años, había trabajado en Telde en dos tiendas, primero en una al que al propietario llamaban El Chinero, donde estuvo tres años y medio y posteriormente seis meses en la de Donato, situadas ambas en San Gregorio, gracias a lo cual no sólo estaba ya preparado para trabajos más duros, sino que al saber leer y escribir, al igual que su hermano Domingo, contribuía de manera más eficaz en lo que era el negocio de tienda-bar a la hora de realizar las cuentas, ayudando mejor a su padre Domingo. La fábrica de cemento de Arguineguín se inaugura en el año 1957. Al encontrarse la tienda-bar de Domingo en lo que es el acceso, ambas partes llegan a un acuerdo, por lo que Domingo traslada el negocio a la ubicación actual. Tal cual estaba, una decena de marineros cogieron la caseta y la movieron a su enclave actual. A cambio la fábrica de cemento les aportó una serie de materiales para la construcción de un espacio anexo a la caseta donde levantaron unos cuartos que usarían para dormir y una pequeña cocina. Por estos años 40- 50 se habían ido incorporando las mujeres de muchos de estas familias marineras. Hacia el año 1968-9 Domingo Moreno Artiles deja el negocio familiar y se dedica a otros asuntos, quedando finalmente su vida laboral enfocada a la joyería, aunque también trabajó en el aeropuerto y llegó a vender muebles y ropa. Por lo tanto, la tienda-bar pasan a llevarla Domingo y su hijo Juan. Por estos años, comienzan a elaborar comidas más elaboradas como pulpo en salsa, macarrones, papas judías y fideos, pescado., etc., siendo Domingo el que se encarga de elaborar las comidas, mientras que su hijo Juan atiende la barra. La esposa de Domingo llamada María Jesús Artiles Flores había fallecido cuando sus hijos eran pequeños. Juan tenía 2 años y su hermano Domingo tenía 5 años. Posteriormente contraería matrimonio en segundas nupcias con Pino Ortega Fleitas. La clientela en esos años estaba formada sobre todo por personal de la fábrica de cemento, así como por los transportistas de la misma, además de por vecinos de los barrios cercanos y marineros del lugar. En los años 70 empezó el llamado boom turístico en las zonas de Playa del Inglés y Puerto Rico, con lo que la clientela poco a poco empieza a estar formada también por extranjeros. Domingo Moreno Martín estuvo trabajando en el negocio hasta 1978, aunque por estos años ya no vivía en Arguineguín, sino que al casarse por segunda vez, había vuelto a vivir a Telde, viniendo a ayudar principalmente los fines de semana. Juan Moreno Artiles, con 69 años de edad, es el máximo responsable del negocio, aunque delega en sus hijos Oliver y Octavio muchas de las responsabilidades del mismo. Juan conoció a una chica de la zona llamada Inmaculada Zerpa Acosta en el año 1962, casándose en el año 1968. De este matrimonio además de Oliver y Octavio, que son los continuadores del negocio familiar, nacieron otros dos hijos, Juan Jesús y Sara, que se han dedicado a la educación, aunque cuando tienen ocasión ayudan en el negocio familiar.

DESCRIPCIÓN: El bar principal es una estancia de planta rectangular y cuenta con una barra de gran altura hecha en obra. Esta dependencia se caracteriza por su decoración principalmente de fotografías de equipos de fútbol, sobre todo de la Unión Deportiva Las Palmas. En el techo incluso se observan camisetas de este equipo extendidas a modo de homenaje. También encontramos fotografías relacionadas con la pesca, una actividad tradicional de esta zona. En la parte trasera de esta estancia se encuentra una cocina de gran dimensión. En la parte delantera del bar hayamos una gran terraza, que se encuentra justo en la orilla de la playa. Esta terraza está techada y presenta la característica de que muchos árboles que se encuentran en la misma sobresalen por huecos hechos en esta cubierta plástica que tiene como techo. Otros cuartos anexos a este conjunto son un pequeño cuarto con neveras anexo al bar, un almacén y un minimarket.

OBSERVACIONES GENERALES: La pesca en esta zona desde estos primeros años del siglo XX hasta la actualidad, ha estado compuesta por: vieja, breca, chopa, besugo, etc. Es la que denominan pescado de bajura. Además de la traiña, que es el arte de pesca para capturar la caballa, chicharros, etc. Nos comentan que esta zona, ahora denominada el Pajar, fue realmente el núcleo al que se denominó Arguineguín y a lo que hoy se le da el nombre de Arguineguín, era conocido como playa o puerto de Arguineguín. La denominación de este lugar como El Pajar, nos comentan los hermanos Moreno Zerpa, creen que viene relacionado con un pajar que existía en la zona y que actualmente ya ha desaparecido y lo están rehabilitando. En esos años iniciales donde los marineros se asentaban en la misma playa o alrededores, también había en la zona gentes que se dedicaban a la agricultura (tomateros y plataneras principalmente) y ganadería, que se localizaban más hacia el interior del núcleo. Los marineros llamaban a estas gentes los terrestres y éstos a su vez a los marineros, los barqueros. Los agricultores y ganaderos estaban ya en la zona asentados incluso antes de establecerse aquí los marineros El bar actual es tal cual estaba en el año 1968. Tanto la barra, como las estanterías o estantes y el techo. El suelo es lo único que se ha modificado con posterioridad. La mayoría de los marineros que empezaron a conformar el núcleo de El Pajar eran naturales de San Gregorio en Telde. Un vecino natural de Arguineguín y futbolista famoso Juan Carlos Valerón y su hermano Miguel Ángel. Encontramos varias fotografías suyas en la decoración del bar, al igual que de David Jiménez Silva, otro lugareño que está destacando en los últimos años en el mundo del futbol. Entre las comidas que podemos encontrar en este bar actualmente tenemos las siguientes : mejillones a la vinagreta, aceitunas con mojo, ensalada de la casa, salpicón de pescado, pulpo a la vinagreta, queso semiduro, salpicón de huevas, tomates “aliñaos”, choco frito, pulpo frito, paella, gofio “escaldao”, papas “arrugas”, pulpo en salsa, cebolla frita, langostinos fritos, caballas, sardinas, longorones, chicharros, viejas, pescado blanco variado, gallo, salmonete, morena frita, sancocho.

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